Roberto Scholtes

Carta Estrategia Singular Enero 2026

“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría y también de la locura…”. Así inició Charles Dickens su novela Historia de dos ciudades, para describir una época marcada por contrastes extremos y tensiones latentes, que captura a la perfección el momento actual de los mercados. Conviven unas perspectivas tecnológicas y empresariales muy prometedoras mientras se intensifican las tensiones geopolíticas y la desconfiguración del orden mundial. Como en la novela, ambos relatos avanzan a la par, obligando a los inversores a navegar un entorno fértil en oportunidades, pero proclive a sobresaltos.

Este panorama aconseja cierta prudencia táctica hasta que haya una corrección bursátil que atempere la exuberancia en las expectativas y las valoraciones, y proporcione un potencial alcista en la renta variable que compense los riesgos asumidos y justifique aumentar la exposición. Porque, en última instancia, cabe esperar que las decisiones de la Administración Trump se supediten a sus tres objetivos primordiales (impulsar el crecimiento de EEUU, aliviar el coste de la vida de sus ciudadanos y ganar el pulso geoestratégico con China) y se eviten los escenarios más negativos que nos abocarían a un año turbulento en los mercados.


Roberto Scholtes

Carta Estrategia Singular Enero 2026

“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría y también de la locura…”. Así inició Charles Dickens su novela Historia de dos ciudades, para describir una época marcada por contrastes extremos y tensiones latentes, que captura a la perfección el momento actual de los mercados. Conviven unas perspectivas tecnológicas y empresariales muy prometedoras mientras se intensifican las tensiones geopolíticas y la desconfiguración del orden mundial. Como en la novela, ambos relatos avanzan a la par, obligando a los inversores a navegar un entorno fértil en oportunidades, pero proclive a sobresaltos.

Este panorama aconseja cierta prudencia táctica hasta que haya una corrección bursátil que atempere la exuberancia en las expectativas y las valoraciones, y proporcione un potencial alcista en la renta variable que compense los riesgos asumidos y justifique aumentar la exposición. Porque, en última instancia, cabe esperar que las decisiones de la Administración Trump se supediten a sus tres objetivos primordiales (impulsar el crecimiento de EEUU, aliviar el coste de la vida de sus ciudadanos y ganar el pulso geoestratégico con China) y se eviten los escenarios más negativos que nos abocarían a un año turbulento en los mercados.


Roberto Scholtes

Carta Estrategia en Singular Noviembre 2025

El tremendo crecimiento de las ventas y beneficios de las grandes tecnológicas sigue alimentando las expectativas de que la Inteligencia Artificial nos encamine a una era de mayor productividad y prosperidad, y frena las tentaciones de realizar plusvalías después de un año tan positivo en las bolsas. Pero esto no debe hacernos obviar que persisten unos importantes riesgos económicos y geopolíticos, con escasa visibilidad sobre la evolución y el empleo en EEUU, y que las exigentes valoraciones suponen que incluso ese escenario estaría ya en buena parte descontado.

En esa disyuntiva entre unos mercados estirados a corto plazo y unas perspectivas constructivas con un ciclo que muy probablemente se prolongará gracias a la mejora de las condiciones de financiación y a las grandes inversiones en tecnología y electrificación, optamos por mantener cierta cautela táctica (infraponderando la renta variable a través de la de EEUU), pero teniendo claros los niveles a los que volvería a haber suficiente potencial como para aumentar de nuevo la exposición.


niebla

Cuando la niebla no deja ver el horizonte | Estrategia en Singular

Nos encontramos en una de esas encrucijadas en las que confluyen varios factores de riesgo inminentes que podrían alterar significativamente las perspectivas económicas y zarandear los mercados financieros, pero que bien podrían acabar disipándose y despejar un horizonte relativamente constructivo a medio plazo. Esto presenta grandes dilemas a la hora de construir la estrategia, cuando además son tan diversos  los horizontes de inversión y la tolerancia a las pérdidas coyunturales. Las razones que al final nos decantan por mantener cierta prudencia son que vuelven a mejorar los retornos esperados en la renta fija estadounidense, y que seguimos viendo mucha complacencia en las cotizaciones bursátiles y crediticias.

De entre las muchas amenazas que se ciernen sobre nosotros, el conflicto entre Israel e Irán y sus aliados tiene una baja probabilidad de provocar una nueva crisis energética que reavivaría las presiones inflacionistas y frenaría la relajación de las políticas monetarias. Las elecciones en EEUU sí podrían tener implicaciones más generalizadas y persistentes, aunque la considerable probabilidad de un Congreso dividido parece reducir el riesgo de los escenarios más dañinos. Algo que nos preocupa, y que parecen desdeñar los mercados, es que los resultados estén tan apretados que tarden días o semanas en conocerse con certeza, lo que sin duda podría causar volatilidad y mayor aversión al riesgo en los mercados.

En estas condiciones, continuamos con una moderada infraponderación de la renta variable, donde no vemos mucha continuidad al rebote en las bolsas chinas y en la que recientemente añadimos posiciones en infraestructuras y compañías pequeñas y medianas. En renta fija, el repunte de las curvas ofrece otra oportunidad a los inversores que aún tengan una duración baja en su renta fija para alargarla en EEUU.


FED

¿Todo cambia para seguir igual? - Carta Estrategia en Singular

Se prodigan en estas semanas las declaraciones del inicio de un nuevo ciclo o de un gran punto de inflexión ahora que la Reserva Federal se une a los recortes de tipos de otros bancos centrales, además con un primer paso de 50 p.b. Sin embargo, estando ya más que descontado y no suponiendo más que una vuelta gradual a una política monetaria menos restrictiva, creemos que no va a tener un gran impacto sobre el curso de la economía ni de los mercados financieros. Así que acometemos algunos ajustes en nuestra estrategia, pero mantenemos una posición de cierta prudencia teniendo en cuenta que la senda de moderación de la inflación aún tendrá sus altibajos, y a la espera de lo que puedan deparar las elecciones en EEUU.