Carta Estrategia Singular Marzo 2026
“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría y también de la locura…”. Así inició Charles Dickens su novela Historia de dos ciudades, para describir una época marcada por contrastes extremos y tensiones latentes, que captura a la perfección el momento actual de los mercados. Conviven unas perspectivas tecnológicas y empresariales muy prometedoras mientras se intensifican las tensiones geopolíticas y la desconfiguración del orden mundial. Como en la novela, ambos relatos avanzan a la par, obligando a los inversores a navegar un entorno fértil en oportunidades, pero proclive a sobresaltos.
Este panorama aconseja cierta prudencia táctica hasta que haya una corrección bursátil que atempere la exuberancia en las expectativas y las valoraciones, y proporcione un potencial alcista en la renta variable que compense los riesgos asumidos y justifique aumentar la exposición. Porque, en última instancia, cabe esperar que las decisiones de la Administración Trump se supediten a sus tres objetivos primordiales (impulsar el crecimiento de EEUU, aliviar el coste de la vida de sus ciudadanos y ganar el pulso geoestratégico con China) y se eviten los escenarios más negativos que nos abocarían a un año turbulento en los mercados.
Carta Estrategia Singular Enero 2026
“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría y también de la locura…”. Así inició Charles Dickens su novela Historia de dos ciudades, para describir una época marcada por contrastes extremos y tensiones latentes, que captura a la perfección el momento actual de los mercados. Conviven unas perspectivas tecnológicas y empresariales muy prometedoras mientras se intensifican las tensiones geopolíticas y la desconfiguración del orden mundial. Como en la novela, ambos relatos avanzan a la par, obligando a los inversores a navegar un entorno fértil en oportunidades, pero proclive a sobresaltos.
Este panorama aconseja cierta prudencia táctica hasta que haya una corrección bursátil que atempere la exuberancia en las expectativas y las valoraciones, y proporcione un potencial alcista en la renta variable que compense los riesgos asumidos y justifique aumentar la exposición. Porque, en última instancia, cabe esperar que las decisiones de la Administración Trump se supediten a sus tres objetivos primordiales (impulsar el crecimiento de EEUU, aliviar el coste de la vida de sus ciudadanos y ganar el pulso geoestratégico con China) y se eviten los escenarios más negativos que nos abocarían a un año turbulento en los mercados.
Carta Estrategia Singular Enero 2026
“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría y también de la locura…”. Así inició Charles Dickens su novela Historia de dos ciudades, para describir una época marcada por contrastes extremos y tensiones latentes, que captura a la perfección el momento actual de los mercados. Conviven unas perspectivas tecnológicas y empresariales muy prometedoras mientras se intensifican las tensiones geopolíticas y la desconfiguración del orden mundial. Como en la novela, ambos relatos avanzan a la par, obligando a los inversores a navegar un entorno fértil en oportunidades, pero proclive a sobresaltos.
Este panorama aconseja cierta prudencia táctica hasta que haya una corrección bursátil que atempere la exuberancia en las expectativas y las valoraciones, y proporcione un potencial alcista en la renta variable que compense los riesgos asumidos y justifique aumentar la exposición. Porque, en última instancia, cabe esperar que las decisiones de la Administración Trump se supediten a sus tres objetivos primordiales (impulsar el crecimiento de EEUU, aliviar el coste de la vida de sus ciudadanos y ganar el pulso geoestratégico con China) y se eviten los escenarios más negativos que nos abocarían a un año turbulento en los mercados.
Carta Estrategia Singular Diciembre 2025
Acabamos de publicar nuestro documento de Perspectivas 2026, titulado La Gran Reconfiguración. El mundo avanza hacia una nueva configuración geoeconómica, protagonizada por el pulso multidimensional entre EEUU y China y acelerada por las enormes disrupciones desatadas por las revoluciones tecnológica y energética. Con todo, esperamos que sea un año de relativa transición en los mercados financieros, con retornos más modestos que en 2025, y que requerirá de frecuentes ajustes tácticos para aprovechar los vaivenes y las rotaciones sectoriales y temáticas que creemos que caracterizarán al año entrante.
Porque en la medida que se prolongue el ciclo de crecimiento económico y de los resultados empresariales y los bancos centrales converjan hacia políticas neutrales, la gran parte de los activos financieros cotizan cerca de sus niveles de equilibrio. Esperamos que los retornos estén alineados con los riesgos asumidos y con las actuales rentabilidades de mercado. Hay sin embargo una excepción relevante en la valoración de las acciones de EEUU -en especial en la de sus grandes tecnológicas-, que prevemos que se moderen (con unos tipos a largo plazo de difícilmente descenderán y unas primas de riesgo que deberían de repuntar), lo que contrarrestaría parte del impulso de los beneficios e implicaría un potencial modesto a los precios actuales.
Carta Estrategia en Singular Noviembre 2025
El tremendo crecimiento de las ventas y beneficios de las grandes tecnológicas sigue alimentando las expectativas de que la Inteligencia Artificial nos encamine a una era de mayor productividad y prosperidad, y frena las tentaciones de realizar plusvalías después de un año tan positivo en las bolsas. Pero esto no debe hacernos obviar que persisten unos importantes riesgos económicos y geopolíticos, con escasa visibilidad sobre la evolución y el empleo en EEUU, y que las exigentes valoraciones suponen que incluso ese escenario estaría ya en buena parte descontado.
En esa disyuntiva entre unos mercados estirados a corto plazo y unas perspectivas constructivas con un ciclo que muy probablemente se prolongará gracias a la mejora de las condiciones de financiación y a las grandes inversiones en tecnología y electrificación, optamos por mantener cierta cautela táctica (infraponderando la renta variable a través de la de EEUU), pero teniendo claros los niveles a los que volvería a haber suficiente potencial como para aumentar de nuevo la exposición.
Carta Estrategia Singular: Cambios de fase
Con las notables excepciones de las bolsas europeas y chinas, los mercados financieros han registrado movimientos relativamente escasos en el primer mes del nuevo mandato de Donald Trump, quizás abrumados por la batería de anuncios aún sin concreción.
Pero debajo de la superficie de los índices generales de acciones y bonos, se están produciendo algunos cambios muy relevantes en las dinámicas geopolíticas y tecnológicas con grandes implicaciones potenciales, y que debemos incorporar a la estrategia de inversión.
Además de todos los eventos sobre los que nos informa puntual y detalladamente nuestro equipo macro, en unos días asistiremos al cambio de fase en la política alemana, con el foco puesto en si son posibles una coalición de gobierno de dos partidos y una reforma constitucional que otorgue mayor margen fiscal.
Pero quizás el de más calado es el que se estaría gestando en la disrupción de la Inteligencia Artificial (IA), que podría conducir a un ecosistema menos dependiente de los gigantes estadounidenses. Esto facilitará que muchos otros sectores y países se aprovechen de las mejoras de eficiencia y de productividad, pero a la vez cuestiona la premisa que habíamos dado por sentada de la “excepcionalidad” de EEUU en cuanto al crecimiento de su economía y de los beneficios, lo que creemos que acabará presionando sus valoraciones.
Con una renta fija que aún ofrece atractivos retornos esperados, numerosas incertidumbres geopolíticas sin resolver y un potencial acotado de la renta variable, mantenemos una estrategia algo prudente en la que este mes reducimos algo la exposición a la tecnología de EEUU para reforzar la de Asia-Pacífico y comenzamos a evaluar los impactos de un eventual alto al fuego en Ucrania.
¿Todo cambia para seguir igual? - Carta Estrategia en Singular
Se prodigan en estas semanas las declaraciones del inicio de un nuevo ciclo o de un gran punto de inflexión ahora que la Reserva Federal se une a los recortes de tipos de otros bancos centrales, además con un primer paso de 50 p.b. Sin embargo, estando ya más que descontado y no suponiendo más que una vuelta gradual a una política monetaria menos restrictiva, creemos que no va a tener un gran impacto sobre el curso de la economía ni de los mercados financieros. Así que acometemos algunos ajustes en nuestra estrategia, pero mantenemos una posición de cierta prudencia teniendo en cuenta que la senda de moderación de la inflación aún tendrá sus altibajos, y a la espera de lo que puedan deparar las elecciones en EEUU.
Buscando algo de sombra para el verano | Estrategia en Singular
Buscando algo de sombra para el verano, Carta de Estrategia en Singular de Roberto Scholtes, Jefe de Estrategia en Singular Bank.
Muchos inversores llevan meses en liquidez anticipando una corrección bursátil que no llega a pesar de la profusión de factores de riesgo. Nosotros, por fortuna o por acierto, hemos mantenido hasta ahora una posición neutral en la renta variable apoyada en la previsión del descenso de las curvas de tipos y a la vista de la evolución positiva de los resultados empresariales, impulsados por el despliegue de la Inteligencia Artificial.
Pero en el Comité de Inversiones de Singular Bank de esta semana hemos decidido adoptar una posición tácticamente más prudente, que se traduce en una infraponderación moderada implementada en las acciones europeas, ya que no creemos que vayan a poder recuperar a corto plazo el terreno perdido frente a otros mercados desde que se convocaron las elecciones legislativas en Francia. Además, continuamos con una estrategia prudente en la renta fija, concentrada en vencimientos intermedios en los segmentos de más calidad: deuda pública, agencias gubernamentales, crédito con grado de inversión y préstamos bancarios con colateral.
desplome inminente de las bolsas, pero sí identificamos varios factores que podrían desencadenar un proceso de corrección, o al menos de consolidación. Y en definitiva, la estrategia de inversión consiste en sesgarse hacia los activos con una expectativa de mejor rentabilidad-riesgo, tratando de sortear los escenarios más negativos. En este sentido, consideramos que los mercados subestiman las incertidumbres geopolíticas -a menos de cuatro meses de las elecciones en EEUU-, con una sustancial actividad especulativa en las tecnológicas, y cuando contamos con los atractivos rendimientos de la renta fija a corto-medio plazo.
Escenarios para todos los gustos - Estrategia en Singular
Escenarios para todos los gustos, carta de Estrategia en Singular, realizada por Roberto Scholtes, Jefe de Estrategia en Singular Bank.
Los acontecimientos de los últimos meses admiten lecturas muy diversas, cada una con sus argumentos de peso. Es tentador dibujar un escenario positivo que justificaría una estrategia de inversión agresiva tanto en el crédito como en la renta variable. A la vez, es evidente que se ciernen sobre nosotros muchas amenazas que invitan a refugiarse en una renta fija que por fin promete retornos atractivos sin tantos sobresaltos.
Por un lado, el tortuoso descenso de la inflación mantiene viva la expectativa de sustanciales rebajas de los tipos de interés. La recuperación del crecimiento económico en Europa y China contrarresta la previsible desaceleración de EEUU y, junto a la relajación de las condiciones de financiación, auguran una prolongación del ciclo. Además, los vertiginosos progresos en la Inteligencia Artificial (IA) disparan los beneficios de las megatech y llevan a muchos a augurar una era de mayor productividad y crecimiento. Pero por otro, se está lejos de dar por ganada la batalla contra la inflación y los tipos podrían tardar en bajar. Y lo más importante, proliferan los riesgos geopolíticos. A menos de cinco meses de las elecciones en EEUU, son factibles varios escenarios que harían descarrilar el ciclo y la tendencia alcista en las bolsas.
Con este panorama tan volátil, incierto, complejo y ambiguo, optamos por una postura intermedia y relativamente cauta, sin asumir riesgos excesivos en las bolsas y los bonos. Estamos preparados para dar los giros necesarios conforme se despejen -para bien o para mal- las numerosas incógnitas. Y como las distintas partes del mercado no descuentan el mismo escenario, continuamos realizando ajustes en nuestra estrategia. Este mes buscamos ganar exposición a la prolongación del ciclo y a la relocalización industrial subiendo a neutral los sesgos a las compañías pequeñas y medianas y a las bolsas de Asia Emergente.
Inflexiones en Europa - Estrategia en Singular
Inflexiones en Europa, carta de Estrategia, realizada por Roberto Scholtes, Jefe de Estrategia en Singular Bank.
Recientemente se confirmó que tanto la Eurozona como el conjunto de la UE salieron del estancamiento económico iniciado en la segunda mitad de 2022. Y probablemente el 6 de junio el BCE decidirá recortar sus tipos, algo que el mercado espera que repita varias veces si se lo permiten la evolución de la inflación y las actuaciones de la Fed. Lo importante aquí para los inversores es que las rentabilidades de los activos monetarios en euros van a ir cayendo, y se agota el tiempo para minimizar la exposición a este tipo de fondos para construir una cartera de renta fija para el medio plazo.
Al margen de estas inflexiones y sus implicaciones, las dos cuestiones ahora más relevantes para nuestra estrategia son las consecuencias de que la Fed retrase sus recortes de tipos, y cuánto podrían corregir los índices bursátiles si estos tipos prolongadamente altos presionan las valoraciones de las tecnológicas. La primera no invalida nuestra previsión de un descenso de las curvas de rentabilidades de la deuda, aunque la posterga, por lo que todos los segmentos de renta fija deberían de generar buenos retornos en los próximos 6-12 meses. Además, frenaría la depreciación del USD, lo que restaría utilidad a las onerosas coberturas de la exposición a esta moneda.
En cuanto a la segunda, la principal conclusión es que los beneficios de las megacap han crecido tanto -y se prevé que lo sigan haciendo- que aunque sus múltiplos retrocedieran a los niveles del pasado otoño (cuando el bono a 10 años en EEUU se acercó al 5,0%), el S&P 500 no debería de caer más de un 10% respecto a su máximo. Así que, a la espera de tener más visibilidad sobre las políticas monetarias y de que una mayor corrección bursátil ofrezca mejores niveles para añadir posiciones, mantenemos la estrategia cerca de la neutralidad en renta variable, y con la renta fija en duraciones moderadas y en deuda de alta calidad.




